El sexting consiste en el envío de mensajes de contenido erótico o sexual (fotografías, videos) a través de un dispositivo móvil o mediante redes sociales. Coloca a la persona en una situación de riesgo al exponer su propia intimidad, ya que el destinatario puede difundir masivamente el material o puede ser interceptado por un tercero que acceda al smartphone o a los servidores donde se guardan esas imágenes y vídeos.
El sexting que tiene su origen en EEUU, es una práctica común entre jóvenes y tiene dos etapas: una, que comprende el envío de fotografías de contenido sexual a través de un dispositivo electrónico y con consentimiento, y otra que abarca el momento de la recepción de las imágenes por el destinatario y su difusión no consentida por la red, exponiéndolas a un número indeterminado de personas.